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Categoría > Economía de la salud >

Las interrelaciones entre salud, asistencia sanitaria y economía

Antonio Íñiguez
Marzo, 2006

Los sistemas de salud y de economía están entre los sistemas más complejos de las sociedades occidentales. Entre ellos existen importantes interrelaciones, tanto directas como indirectas. La salud de un país está profundamente influenciada por la economía y las políticas económicas de dicho país. Pero también es cierto que la salud de una nación o comunidad, es un importante determinante de los resultados económicos de dicha nación. Entre salud y economía, podemos situar a la asistencia sanitaria, pero sin perder de vista que esta última es sólo uno más de los determinantes de la salud, y que el gasto en asistencia sanitaria es también, sólo uno más de los posibles tipos de inversión en salud. En la figura quedan representadas las 6 relaciones posibles. Veámoslas.

La influencia de la asistencia sanitaria en la salud

Aunque en una proporción menor de lo que generalmente se cree, no hay duda de que la asistencia sanitaria mejora la salud de las personas y de la comunidad. En esta relación es de vital importancia la priorización de las necesidades a atender y la efectividad y eficiencia de las intervenciones sanitarias con que se responde. También es importante en este apartado considerar que el equilibrio y la estructura del Sistema de Salud tienen gran influencia en los resultados alcanzados; por ejemplo, los sistemas que conceden más peso a la atención primaria frente a la especializada pueden alcanzar mejores resultados en la salud de la población. Así mismo, el sistema de financiación de los cuidados asistenciales puede tener efectos determinantes sobre la salud de algunos colectivos de personas, así como en el coste de la asistencia; por ejemplo, los sistemas de financiación privada pueden restringir el acceso a la asistencia sanitaria a la población con menos ingresos, así como producir mayor gasto sanitario en comparación con los sistemas de financiación pública.

La influencia de la salud en la asistencia sanitaria

En teoría, cuando la salud de una población mejora, sus necesidades futuras de salud deberían disminuir. Este es un argumento en favor de las medidas preventivas en general. Sin embargo, en la práctica, dicha relación no es fácil de constatar. En realidad, a medida que aumenta el nivel de salud de la población, sus necesidades en salud se redefinen o aparecen otras nuevas; por ejemplo, si aumenta la esperanza de vida en la población o se logra un sistema de atención primaria efectivo, la demanda de servicios de atención especializada aumentará. Este efecto de la salud sobre la asistencia se debe en parte a que siempre hay cabida para la mejora, y también a que la industria de la asistencia sanitaria continuamente impulsa la producción de nuevos productos y servicios.

La influencia de la salud sobre la economía

Las poblaciones más sanas son en general más productivas. La tasa de absentismo laboral con respecto al PIB es una buena medida de esta relación. También es fácil constatar cómo una buena salud favorece unos mayores ingresos económicos a los individuos y familias con el correspondiente aumento del nivel de vida y estilos de vida más saludables. Pero también debemos tener en cuenta que las mejoras en la esperanza y calidad de vida afectan el perfil sociodemográfico de las poblaciones en el sentido del aumento del gasto público, como por ejemplo ocurre con las pensiones.

La influencia de la economía sobre la salud

En general, la prosperidad económica de los individuos y de las comunidades guarda una relación directa con los niveles de salud. A medida que nos situamos en segmentos de población con mayores ingresos económicos, mayor es el nivel de salud que encontramos. Cuanto más próspera es una economía, mas ingresos para sus beneficiarios, mayores estándares de vida y mayores niveles de salud. También se cumple este principio en relación a los desempleados; los parados, como conjunto, presentan peores estándares de vida, tienen una mayor tasa de suicidios, más problemas relacionados con la violencia, practican con mayor frecuencia conductas de riesgo para la salud (adicciones al tabaco y alcohol), y por tanto inducen mayor gasto en asistencia sanitaria. Además, los gobiernos de paises prósperos invierten en programas o áreas no directamente relacionadas con la asistencia sanitaria pero que son determinantes para la salud (educación, mejores carreteras, guarderías,...).

La influencia de la economía sobre la asistencia sanitaria

En el apartado anterior hemos visto como la economía podía indirectamente, a través de su influencia sobre la salud, influir en el gasto sanitario, ya sea positiva o negativamente. Además de lo anterior, hay otras interrelaciones de estas dos variables que merecen la pena mencionar; como por ejemplo, la relación positiva entre desarrollo económico y oferta y calidad de servicios sanitarios públicos y privados, o la interrelación entre la inflación de la economía general y el aumento del gasto en servicios sanitarios, o bien la presión al alza que sobre el gasto sanitario puede inducir una poderosa industria farmacéutica.

La influencia de la asistencia sanitaria sobre la economía

Como puede verse en la figura, la asistencia sanitaria puede influir en el sistema económico de una forma indirecta, a través de sus efectos en la salud, y de ésta en la economía. Pero también lo puede hacer de una forma directa, a través del uso alternativo de los recursos: si se invierte más en asistencia sanitaria, habrá que invertir menos en otros programas sociales (pensiones, educación, mejora medioambiental,...). Por otro lado, el sector de los cuidados sanitarios es una industria que produce gran cantidad de empleos y de riqueza. Aunque ello tiene una gran trascendencia social, no debemos olvidar que el valor de los sistemas asistenciales viene de lo que producen --mantenimiento o recuperación de la salud-- más bien que de lo que consumen.

El mensaje clave de este capítulo es que los sistemas de salud y económico no son independientes. Todo lo contrario, son subsistemas que están continuamente influyéndose. La interacción entre el entorno (social, cultural, mediambiental) en que la gente vive, trabaja y se divierte, y los factores individuales (genéticos) determinan la frecuencia y la forma de enfermar. Pues bien, no olvidemos que el sistema económico determina, para bien o para mal, ese entorno en el que nos desenvolvemos.


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